miércoles, 5 de agosto de 2020

COMPLEJIDAD, TRANSDICIPLINARIEDAD Y PROSPECTIVA (VII PARTE)


COMPLEJIDAD, TRANSDICIPLINARIEDAD Y PROSPECTIVA (VII PARTE)
Electiva III
Texto Analizado:
Disertación Nº3. Dr. Miguel Álvarez Cádiz.
David C. Tovar A.  datocaan@hotmail.com
Esta tercera disertación a comienzos de la unidad curricular, se iniciaba con cinco interrogantes generadoras de dialógica, a las cuales en este momento, podemos dar respuesta con facilidad; sin embargo, para el momento de confrontarlas, no teníamos la solidez conceptual y epistémica para responderlas rápida, precisa y fácilmente, como quizás podamos hacerlo en este momento, luego de transitar por un complexus de posturas, compendios, tendencias, métodos y perspectivas que dan cuenta de cómo se puede abordar la prospectiva. Esas interrogantes generadoras de dialógica fueron las siguientes:
¿Son escenarios prospectivos, predicciones o descripciones de lo que puede suceder?
¿Existe un método matemático para planificar los escenarios prospectivos?
¿En un contexto de incertidumbre y turbulencia, cómo es posible la calidad de las decisiones?
¿Cuáles elementos son inherentes a la planificación por escenarios?
¿El modelo de escenarios matemáticos sustituye a la Planeación Estratégica o la complementa?
Quizás, por serendipia, abordemos estas interrogantes como producto final de unidad curricular, lo cual es valioso, por la autoevaluación que podemos hacernos una vez transitado ese camino y la carga ontoepistémica propuesta al inicio. El thelos de incluir la prospectiva en la toma de decisiones es la forma más adecuada de, no solo visionar escenarios futuros posibles (futuribles) y futuros deseables (futurables), sino de darle vida a través de la planificación es lograr disminuir la incertidumbre en el proceso de toma de decisiones, para obtener un producto de planificación adecuado a los tiempos que puede estar viviendo la organización o el entorno. Las mutaciones de lo circundante, y la velocidad con que la cual ocurren, cambian drásticamente, las expectativas para el logro de la misión planteada.
Mucho se ha hablado de la planificación estratégica como un proceso se basa a la toma de decisiones con indicadores de gestión, cuadro de mando integral, matriz DOFA, entre otros. Ciertamente, son indicadores valiosos, reales, de gran importancia, pero de proyección futura limitada, pues son una instantánea de la situación del ámbito interno o externo de un ente determinado. Revelan las fortalezas, amenazas, oportunidades o amenazas para la toma de decisiones gerenciales para el presente; generan estrategias agresivas, defensivas, adaptativas o de supervivencia, pero no poseen el valor para crear futuribles en su verdadera dimensión. De allí que la prospectiva, en palabras de Tomás Miklos, es un área de convergencia de ciencia y paraciencia, donde hay elementos intangibles, que juegan un papel fundamental en la creación de futuribles o futurables. En atención a esto, la prospectiva cobra fuerza con métodos más globalizantes y menos reduccionistas; ejemplo de ello son el método Delphi, Mic Mac, Mactor, entre otros, que aun siendo más costosos, por la cantidad de actores o informantes que debe abordar para obtener información para determinar posibles factores de cambio o tendencias, revelan la naturaleza profunda del pensar, sentir o actuar de las masas; realidad que no puede ser abordada de manera óptima desde el punto de vista de los métodos cuantitivos puros.
El campo de la gestión estratégica ha emergido en el escenario de dirección organizacional, como un cambio a la Gerencia Estratégica, la cual sin perder su naturaleza para plantear y alcanzar objetivos, la hacen insuficiente en su aplicación por distintas variables como los cambios epocales, sociales, económicos, fenómenos naturales, hasta enfermedades y pandemias,  han obligado a las organizaciones a ver más allá del pasado y del presente, para tratar de ver el futuro, escoger el mejor futuro posible y plantear la mejor estrategia para alcanzarlo y conquistarlo. Para la apropiada visualización de futuribles, se debe hacer uso de tres elementos clave:
  •  Análisis de los factores del cambio.
  • Tendencias.
  • Hechos portadores del futuro.
Estos tres elementos van a permitir construir escenarios prospectivos diversos, de donde se puede escoger el más apropiado o deseable que de acuerdo al análisis y evaluación de los actores involucrados tomarán la decisión adecuada y de allí se generarán productos o elementos importantes para una organización como lo son la Misión, la Visión y los Objetivos Estratégicos, los cuales permitirán elaborar un Plan Estratégico de corto, mediano o largo plazo y se generarán proyectos adecuados para así construir el futuro. De modo, que en esta construcción podemos definir a los actores y variables intervinientes, como factores primordiales del cambio y de los que se pueda hacer frente a éste inexorable aspecto de la vida; lo cual nos permitirá las posibilidades que tenemos para el futuro inmediato. Todo este proceso prospectivo, que definitivamente ayuda a la planificación estratégica, se convierte en un reto para las organizaciones de cualquier tipo, porque dependiendo de cuál sea el equipo que elabore esos escenarios será el futuro de esa organización y de la actitud a conquistarlo; aplicable a sociedades y a megasociedades.
En esta planificación estratégica, como el camino más adecuado para conquistar ese escenario futuro más favorable o deseable, pues no es dable por selección natural; es precisamente como proyectando el pasado al presente y éste al futuro, se puede regresar al presente para tomar las mejores decisiones estructurales para allanar o preparar ese camino al futurible o futurable. Este proceso es de contrastación constante, iterativo y recursivo para poder identificar en un escenario de turbulencia, de lógica difusa, los factores de cambio o tendencias; de este modo, ese mejor escenario deseado, se mantendrá siempre a la vista.
La prospectiva se sirve de métodos cuantitativos y cualitativos para hacer posible ese escenario prospectivo por medio de la estrategia. En nuestro criterio, ese método es la táctica que permite llevar a cabo la estrategia. Toda estrategia sigue “en el aire”, hasta que una táctica lo lleva a la praxis. Esta praxis, tradicionalmente, se ha centrado en uno u otro enfoque; pero es necesario hacerse no solo del método matemático para la prospectiva. Ciertamente, hay factores observables, intangibles, como el compromiso verdadero de los actores, quienes con su voluntad y entrega, pueden prever, “olfatear” los factores de cambio que ningún ordenador o programa informático puede detectar. Recordemos, que la prospectiva es un área de confluencia de ciencia y paracienca, donde la condición humana, la intuición, la experiencia, el anhelo y la necesidad de alcanzar metas filosóficas de vida, juegan un papel toral en la determinación de escenarios prospectivos, construcción de no solo de estrategias, sino de la escogencia de la mejor estrategia a seguir. Lo anterior obedece a que cada futurible, idealmente, debería poseer su estrategia correspondiente; si cambia o se escoge otro escenario, esa estrategia debe ser adaptada al nuevo escenario prospectivo escogido.
   

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