REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA
DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA
UNEFANB
NÚCLEO CARACAS
DISERTACIÓN DOS
PROSPECTIVA
Nereida Hernández González
En la Disertación Dos, las interrogantes
generadoras de la dialógica son las siguientes: ¿Puede el futuro ser
considerado como un objeto de estudio?¿Es posible utilizar la prospectiva como
una forma de indagar, pensar y planear el futuro?¿Cómo categorizar la
planeación tradicional Vs. La planeación prospectiva? ¿Tiene la prospectiva una
metodología?¿ Son los escenarios un método de previsión, cuál es el significado
y alcance de la previsión?
Los estudios del futuro consisten en el
estudio sistemático de futuros posibles, probables y preferibles, incluidas las
visiones del mundo y los mitos que subyacen a cada futuro. Durante los últimos
cincuenta años aproximadamente, el estudio del futuro ha pasado de predecir el
futuro para determinar futuros alternativos a configurar los futuros deseados,
tanto a nivel colectivo y externo como a nivel individual e interno (Masini
1993). La prospectiva, sea cual sea, constituye una anticipación (preactiva y proactiva)
para iluminar las acciones presentes con la luz de los futuros posibles y deseables.
Prepararse ante los cambios previstos no impide reaccionar para provocar los
cambios deseados. (Godet 2007).
Para todo esto es necesario recordar los
conceptos fundamentales de la planificación y su historia. Así pues, la
definición de la planificación propuesta por Ackoff (1973) "Concebir un
futuro deseado, así como los medios necesarios para alcanzarlo" no difiere
en absoluto de la definición que Godet en 2007, propone para la prospectiva,
donde el sueño fecunda la realidad, donde el deseo y la intencionalidad es
fuente productora de futuro, donde la anticipación ilumina la preactividad y la
proactividad.
Gaston Berger iba aún más lejos al considerar que “el futuro es la razón
de ser del presente” y una buena parte de nuestras acciones se explica con los
proyectos que las justifican. A decir verdad estas ideas no son nuevas y ya
aparecían en las reflexiones de Aristóteles estableciendo una distinción entre
la causa eficiente, que provoca el efecto, y la causa final, que justifica
nuestros actos con un proyecto. El concepto de proyecto y del plan de acciones
para lograrlo tampoco es nuevo. Lo encontramos en Séneca que considera que
“ningún viento es favorable para quien no sabe adónde va”.
Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL) define la prospectiva como: Un proceso de anticipación y exploración de
la opinión experta proveniente de redes de personas e instituciones del gobierno,
empresas y universidades, en forma estructurada, interactiva, participativa,
coordinada y sinérgica, para construir visiones estratégicas de la ciencia y la
tecnología y su papel en la competitividad y el desarrollo de un país,
territorio, sector económico, empresa o institución pública (Medina y Ortegón,
2006).
La prospectiva consiste en la construcción del
futuro deseado a partir del conocimiento del presente a través de la reflexión
colectiva, como bien lo señalan Godet y
Durance (2009):
… el futuro es múltiple está por construir y podemos influir en él, en
esto radica la fuerza de la prospectiva. El pasado es fuente de enseñanzas, podemos
sistematizarlo y aprender de lo realizado, pero se trata de hechos
inmodiacables y nada podemos hacer para cambiarlos. El futuro, en cambio, está
en nuestras manos. Imaginarlo, soñarlo, es un acto de creatividad pero también
de libertad. Generar acciones de planificación que busquen conducirnos hasta
ese futuro soñado es la puesta en práctica de la libertad y un ejercicio de
poder del sujeto, de los actores sociales y, en una sociedad, de todos los
ciudadanos...”
El profesor Gary Hamel
(1998) indica que:
"el
gran reto acerca de crear el futuro no es predecirlo. No es como si hubiera un
solo futuro y que el reto fuera intentar predecir cuál de los futuros
potenciales será el correcto. En vez de eso, la meta es tratar de imaginar un
futuro que sea verosímil: el futuro que podemos crear. Durante muchos años
hemos seguido un enfoque equivocado al pensar en el futuro. El enfoque
primordial era predecir y tratar de identificar un futuro particular en lugar de desarrollar un sentido profundo
de discontinuidades de las cosas que están impulsando al cambio o que
potencialmente podrían ser canalizadas para impulsar el cambio. Y entonces,
gracias a esa comprensión, tratar de imaginar o construir un punto de vista
sobre las oportunidades únicas que podríamos crear."
Ahora bien, en lo que respecta al
planeamiento estratégico, podemos decir que es un conjunto de principios
teóricos, procedimientos metodológicos y técnicas que pueden ser aplicados a
cualquier tipo de organización social que demande un objetivo, que persigue un
cambio situacional futuro. Para Michel Godet y colaboradores, en la
prospectiva, el sueño fecunda la realidad, y el deseo y la intencionalidad es
fuente productora de futuro. Pero el futuro no está escrito sino que queda por
hacer, es decir la prospectiva busca construirlo.
En tal sentido, tal como vemos en estas
definiciones el futuro es el común denominador. Por ello los conceptos de
planificación, prospectiva y estrategia, están, en la práctica íntimamente
ligados, cada uno de ellos conlleva el otro y se entremezcla, de hecho hablamos
de planificación estratégica, de gestión y de prospectiva estratégica.
Las políticas de Estado deben apuntar a horizontes de largo plazo. Por
ello los países están poniendo creciente atención en la construcción de
visiones de futuro, en que la reducción de la desigualdad es una aspiración
generalizada. En ese empeño la planificación puede ser un instrumento poderoso,
capaz de articular intereses de actores distintos (Estado, sociedad, gobierno,
entorno externo), de espacios diversos (lo nacional y lo local), con políticas
públicas (de Estado, planes y programas, nacionales y subnacionales), con
visión de largo plazo (sustentabilidad).
El Instituto Latinoamericano de Planificación
Económica y Social (ILPES) colabora y
dialoga con los países sobre este nuevo enfoque y concepto de planificación,
que responde a agendas nacionales de desarrollo, cuya construcción y ejecución
son, a diferencia del pasado, cada vez más participativas, como reflejo del
avance democrático de los países de la región.
El pensamiento prospectivo actual
está muy recargado en la Escuela Francesa por el componente anticipatorio y
hoy, de pronto más que antes, por la rapidez de los cambios en nuestra sociedad
y por los efectos grandes y a veces desconocidos de la globalización, se hace
difícil anticipar el rumbo de las fuerzas que mueven la sociedad. Esta debe ser
una de las razones por las cuales un nuevo concepto de prospectiva debe hacer más
énfasis en la construcción del futuro que en la anticipación de los cambios. Y
esperamos que en el futuro aparezcan muchos otros aportes y métodos.
El problema en la actualidad de la
prospectiva, es su carácter anticipatorio que no responde a la situación que
vive la humanidad. Se hace necesario des-caracterizarla del componente
anticipatorio, en pos de un componente elegible o propositivo como se mencionó
anteriormente, sin pretender con ello que la prospectiva pierda su capacidad de
tratar de anticipar el futuro, sino dando una oportunidad adicional a la
práctica bajo un enfoque de elección.
La planeación prospectiva estratégica cuenta con
dos fases de actuación: pensar escenarios y planear futuros escenarios, aunque
debe partir del análisis de varios escenarios pasados. Se podría creer que el
planeador prospectivo estratégico cuenta con un “pensamiento anticipatorio”,
pero no únicamente esto, sino debe tener también un pensamiento analítico y por
supuesto estratégico, pues no sólo se trata de anticiparse a los hechos del
futuro, sino planear escenarios específicos, sobre los que se aplicará el plan
estratégico concebido.
Ahora bien, tomando en consideración a las empresas estatales que se orientan hacia tener un alto nivel de participación en la provisión de bienes y servicios, tales como, agua, transporte, energía, y telecomunicaciones; y que su funcionamiento y desempeño afectan a toda la población y son clave para el Desarrollo Integral de la Nación. Es así que, el sector de estas empresas es relevante como ámbito de la gestión pública por diversos motivos. En primer lugar, porque tienen en muchos países un peso significativo en términos de incidencia en la economía y política del país. En segundo lugar, porque dicho sector suele tener una fuerte participación en sectores estratégicos como proveedora de los servicios públicos ya mencionados, y en tercer lugar, porque pueden jugar un papel clave en el desarrollo al generar externalidades positivas que favorezcan a sectores con potencial de crecimiento.
Las empresas estatales se enfrentan a múltiples desafíos en su gestión, de allí la importancia
de su estudio prospectivo, ya que la vida de las organizaciones está constantemente
permeada por situaciones de diversa naturaleza, algunas de las cuales se convierten
en conflictos, o nacen como tales. Lo que distingue a una organización de otra
es precisamente cómo logra salir airosa de los conflictos que enfrente, pues
una organización será tanto más inteligente, en la medida de su capacidad para
manejarlos.
La prospectiva y la planificación
estratégica, nos permitirán caracterizar el problema dentro de lo que se
pretende desarrollar, a fin de obtener los
resultados deseados, para así de esta manera dar respuesta a la población que
pudiera verse afectada por la manera como son manejadas. En tal sentido, pudiera tratarse de un estudio
prospectivo exploratorio, ya que detecta las tendencias de evolución,
identifica las rupturas y bifurcaciones de las variables determinantes del
estudio.
En consecuencia, la prospectiva aporta teorías, métodos y
herramientas útiles para la construcción de un futuro deseado; supone movilizar
capacidades sociales (técnicas, cognitivas, institucionales) para construir
visiones compartidas del porvenir, identificar sus determinantes claves, así
como los posibles elementos y factores tanto de ruptura como de continuidad; requiere
disponer de las formas de organización y de acción necesarias para su
consecución, muy importantes para poner en práctica en empresas estatales; permite explorar posibles y/o probables evoluciones futuras de instituciones o problemáticas de mediano y
largo plazo, mediante el análisis de las variables que más influyen en su
evolución y teniendo en cuenta los comportamientos de los actores implicados; y
asimismo a que se elaboren escenarios probabilizados, a partir de los cuales se
obtienen entradas que servirán para definir las estrategias más adecuadas.
REFERENCIAS
Ackoff R., (1973), Méthodes de planification dans l’entreprise, Paris: Les Editions d’organisation.
Godet M &y Durance P, (2007) Prospectiva
Estratégica: problemas y métodos,
Prospektiker, 20, 1-104
Comisión Económica para América Latina. (2008). Sistema de Cuentas Nacionales. [Documento
en Línea] Disponible en: http://www.cepal.org/sites/default/files/document/files/sna2008_web.pdf[Consul
ta de: Enero,
Gary Hamel. "Reinventado las bases para la competencia" en
Repensado el Futuro. Ediciones
Norma. p. 98. Colombia. 1998.
Godet, M.,
y D. Durance (2009). La prospectiva estratégica para las empresas y los territorios. París: Cuadernos
de LIPSOR. Disponible en http://www.laprospective.fr/dyn/francais/actualites/SR10vSpa.pdf
Masini, Elenora. (1993). Why Futures Studies?
Londres: Grey Seal. Disponible en:file:///C:/Users/Home/Downloads/DialnetLaConstruccionSocialDelFuturoAnotacionesDesdeLaPre-5006378.pdf
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