domingo, 28 de junio de 2020

Ensayo del libro “Planeación prospectiva. Una estrategia para la planeación del futuro” de Miklos y Tello

Frank Bermúdez

            Este material impacta definitivamente en mi experiencia como gerente público en los último 20 años, durante la Revolución Bolivariana y lo hace de una manera que se puede considerar casi despiadada porque revela muchos de errores y fallas que he visto en diversas instituciones, por no decir que todas. En realidad la planificación ha sido una de nuestras tremendas falencias. Pero es que ni siquiera puedo pensar que erramos en posiciones deterministas que consideran el presente para predecir, pronosticar o prever, al contrario nuestra experiencia siempre fue reactiva.

            Por ejemplo, no hay cosa más inútil en la administración pública que el POA (Plan Operativo Anual) Ese papel de trabajo uno lo ve convertirse a lo largo del año en una especie de formalismo que, a la mitad del período, ya no tiene sentido ni justificación porque las urgencias han cambiado todo el panorama y estamos ocupados en un 80% de tareas que nada tienen que ver con el bendito POA. A mitad del período nos encontramos que el futuro inmediato cambio incluso las urgencias de mes anterior. Pudiera pensarse que esta estrategia forma parte de cumplir con el plan nacional derivado del Plan de la Patria, pero cuando, al tiempo, uno mira hacia atrás no puede dejar de sentirse ingenuo.

            El problema es que no aplicamos un sentido prospectivo real y efectivo, no miramos que somos el enemigo número en América Latina para los EEUU y la prospectiva, como herramienta metodológica de planificación, no la utilizamos y, sí lo hacemos, pareciera ser de la forma menos objetiva. ¿Cuánto de prospectiva tiene el Plan de la Patria (PDP) ? Sin duda, no conocemos en nuestro país un instrumento prospectivo tan hermoso. La visión de Comandante Chávez en el año 2012, es sorprendente y se inscribe como un instrumento que sirve, no solamente para Venezuela, sino para los países oprimidos del mundo.

            El PDP es una construcción de futuro, tal y como plantean los autores. Es tan visionario que las mentalidades precarias del sector opositor venezolano se burlan y hacen mofa de él porque no entienden su carácter científico. … “la Prospectiva parte del futuro; concentra la atención sobre el porvenir, imaginándolo a partir del futuro y no del presente. La prospectiva no busca "adivinar" el futuro sino que pretende construirlo. Lo construye a partir de la realidad, siempre en función de la selección de aquellos futuros que hemos diseñado y calificado como posibles y deseables (Miklos y Tello, 2007: 16)”

            En ese sentido encontramos grandes contradicciones entre la visión prospectiva del PDP y la planificación real. Al reflexionar sobre el PDP no cabe ninguna duda sobre la previsión de los escenarios futuros conflictivos planteados por el imperialismo. Ahora bien, el desarrollo de este plan maestro, desde nuestro punto de vista, contiene los objetivos desarrollados y sobre ellos debemos concentrarnos con actitud perseverante –acaso la superación del rentismo, la necesidad de desarrollo integral no es una URGENCIA. Sin embargo, no dejamos de ser reactivos ante lo coyuntural. Claro está, en el fondo de todo, está la estrategia terrible y despiadada de los EEUU que nos obliga permanentemente a reaccionar porque las estrategias del imperialismo son cambiante en la que la revolución se fortalece.

            Entonces, ¿Cuál es la visión prospectiva que debemos tener como centro crítico de ataque imperial? Nuestra prospectiva debe ser capaz de prever estos escenarios. Reconocemos una inteligente y excelente prospectiva política de poder de nuestro presidente Nicolás Maduro, se mantiene la prospectiva y el compromiso social de la revolución a pesar del bloqueo criminal yanqui y, en economía, avanzamos a la diversificación productiva que no hará libres y soberanos materialmente, pero creo que los escenarios deben ser resistentes a la coyunturas que se van a seguir planteando. Por lo tanto, profundizar la revolución, con visión prospectiva, es realizar planes que se cumplan cabalmente. Cierto es, hemos avanzado mucho en este sentido en este mar de tormentas planteados por nuestra aspiración alternativa y justa de ser libre e independientes, cada vez más valoramos la importancia de planificar forzando los escenarios deseados, reduciendo la reacción por la tarea prevista y en el tiempo oportuno. En ello nos va la revolución, creo que no volverán a sorprendernos atacándonos en nuestras debilidades.


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