REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA
DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA
UNEFANB
NÚCLEO CARACAS
Caracas, 5 de junio de 2020.-
LA COMPLEJIDAD Y LA ACCIÓN HUMANA
Nereida Hernández González
nereidahernandez@gmail.com
El destacado pensador francés, Edgar Morín (1997), plantea que “es complejo aquello que no puede resumirse en una palabra maestra, aquello que no puede retrotraerse a una ley, aquello que no puede reducirse a una idea simple.” (p. 20). Además, agrega, que hay dos maneras relativas para comprender cuando un sujeto está al frente de la complejidad: primera, cuando la dificultad de comprensión de un objeto o situación desborda intelectualmente al sujeto que la percibe; y segunda, cuando es reflexionada como una cualidad inherente al objeto considerado. Ambos casos están relacionados, dado que la complejidad que el sujeto descubre en el objeto es inherente al objeto mismo, pero no es independiente de la complejidad del sujeto que la descubre y la constituye. Al respecto Ugas (2008) parafraseando a Morin, señala:
“...La complejidad del sujeto es dependiente del objeto en dos sentidos: filogenéticamente, porque un universo poblado por objetos complejos genera sujetos capaces de comprenderla. Y ontogénicamente, porque solo el trato empírico y pragmático con esas realidades complejas constituye un sujeto epistémico ad hoc, habilitado para conocerlas.” (p.12)
Asimismo, Morín (1997) advierte que la complejidad “es un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados: presenta la paradoja de lo uno y lo múltiple (...) es el tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico.” Es decir, considera que la complejidad tienes los rasgos de lo enredado, de lo inextricable, del desorden, de la ambigüedad y la incertidumbre. (p.32).
Ahora bien, en cuanto al planteamiento sobre el desarrollo de un pensamiento complejo luce como una necesidad para transformar la realidad humana, como una especie de desafío a la hora de abordar y razonar todo lo que nos rodea. En este sentido Morin (1990) destaca lo siguiente:
“...Estoy a la búsqueda de una posibilidad de pensar trascendiendo la complicación..., trascendiendo las incertidumbres y las contradicciones. Yo no me reconozco para nada cuando se dice que yo planteo la antinomia entre la simplicidad absoluta y la complejidad perfecta. Porque para mí, en principio, la idea de complejidad incluye la imperfección porque incluye la incertidumbre y el reconocimiento de lo irreductible.” (p.143).
En ese orden de ideas, cuando los seres humanos nos asomamos a entender el mundo físico, biológico, cultural en el que nos encontramos, es a nosotros mismos a quienes descubrimos y es con nosotros mismos con quienes contamos. El mundo se moverá en una dirección ética, sólo si queremos ir en esa dirección. Es nuestra responsabilidad y nuestro destino el que está en juego. El pensamiento complejo es una aventura, pero también un desafío, es por lo que, a partir de ese conocimiento, debemos entender que el estudio de cualquier aspecto de la experiencia humana ha de ser, por necesidad, multifacético, por tal motivo más se nos propone reducir nuestra experiencia a sectores limitados del saber y más sucumbimos a la tentación del pensamiento reduccionista, cuando no a una seudocomplejidad de los discursos entendida como neutralidad ética.
En consecuencia, es allí donde nos encontramos, siendo de especial interés, primero, con el saber enseñar a la condición humana, es decir, que la educación del futuro deberá ser una enseñanza primera y universal centrada en la condición humana. Estamos en la era planetaria; una aventura común se apodera de los humanos donde quiera que estén. Estos deben reconocerse en su humanidad común y, al mismo tiempo, reconocer la diversidad cultural inherente a todo cuanto es humano; y segundo, La ética del género humano, donde se expresa, que una ética propiamente humana, es decir una antropoética debe considerarse como una ética del bucle de los tres términos individuo ↔ sociedad ↔ especie, de donde surgen nuestra conciencia y nuestro espíritu propiamente humano. Esa es la base para enseñar la ética venidera; y estos elementos no se podrían comprender de manera disociada; porque toda concepción del género humano significa desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones comunitarias y del sentido de pertenencia a la especie humana. En medio de esta triada compleja emerge la conciencia; siendo estos saberes, junto con “Una educación que cure la ceguera del conocimiento”; ·“Una educación que garantice el conocimiento pertinente”; “Enseñar la identidad terrenal”; “Enfrentar las incertidumbres y Enseñar la comprensión”; los que deben estar presentes, por cuanto es nuestra responsabilidad y nuestro destino el que está en juego, tal como lo desarrolla Morin en su Libro los Siete Saberes para la Educación del Futuro.
REFERENCIAS
Morín, E (1997). Introducción al pensamiento complejo. Editorial Gedisa. Barcelona. Organización de las Naciones Unidas (2009). Clasificación Industrial Internacional de Todas las Actividades Económicas. Informe Estadístico Serie M, N°4/Revisión 4. New York: [Documento en Línea] Disponible en https://unstats.un.org/unsd/publication/SeriesM/seriesm_4rev4s.pdf [Consultado: Febrero, 2020].
Ugas G, (2008) La Complejidad, un modo de Pensar, TPEECS, San Cristóbal, Venezuela.
Hola, Nereida.
ResponderBorrarAntetodo, reciba mis saludos y respeto.
Algo que siempre ha estado soslayado en las personas que "sobrevuelan" el pensamiento moriniano, es deslindar la noción de compeljidad de la complicación. La siguiente cita,expresada por usted, revela lo que muchas veces no se resalta del pensamiento complejo y de sus diferencias con la noción de complicación:
“...Estoy a la búsqueda de una posibilidad de pensar trascendiendo la complicación..., trascendiendo las incertidumbres y las contradicciones. Yo no me reconozco para nada cuando se dice que yo planteo la antinomia entre la simplicidad absoluta y la complejidad perfecta. Porque para mí, en principio, la idea de complejidad incluye la imperfección porque incluye la incertidumbre y el reconocimiento de lo irreductible.” (p.143).
En Morin, hay una particularidad: que en sus conferencias y discursos, hay mucha más riqueza y profundidad que quizá, en sus textos... Y esa diferenciación, ha sido resaltada por él en sus presentaciones en diversos países. Pienso que eso se deba a la misma complejidad de poner en texto, lo que muchas veces se puede transmitir mejor verbal y gestualmente, en entornos donde se interactúa con otras personas acerca del tema, en profundidad.
También es válida y respetable, la postura de "metapensadores" del pensamiento complejo, que tienden a no diferenciar lo complejo de lo complicado. Así, como hay expertos que no diferencian la pluridisciplinariedad de la multidisciplinariedad; tema también tocado por nosotros en este entorno.
Muchas gracias...