El Pensamiento Complejo, un
abordaje Transdisciplinario.
"Si
intentamos imaginar el conjunto del conocimiento-los centenares de disciplinas
existentes-, estaremos frente a una historia de complejidad inmensa. Un mundo
caótico en que cada disciplina defiende valores propios, al evolucionar bajo
sus propias condiciones de cambio"
José Blanco
Introducción
La tradición histórica posee un peso significativo en la
ruptura de paradigmas, el racionalismo científico definitivamente fue abordado
ampliamente en el mundo académico, la propuesta de René Descartes en su método analítico
y científico instauro sus cuatro reglas: evidencia, análisis, síntesis y recapitulación,
las cuales lo catapultaron como héroe del pensamiento moderno. Su regla de
analizar (descomponer el todo en sus partes) despertó la profundización del
estudio específico de cada parte abriendo el campo a la investigación
disciplinaria, la especialización e incluso la hiper-especialización, que en
muchos casos en la dificultad de desvincular el conocimiento de otra disciplina
se vio obligado a investigaciones multidisciplinarias, intra e
interdisciplinarias, sin darse cuenta de estar perdiendo en ocasiones, la
visión totalitaria u holística del fenómeno, tal como lo expresaba Aristóteles
en su célebre frase el “Todo es más que la suma de sus partes”. En la actualidad
más frecuentemente se escucha el término Transdisciplinario acuñando un concepto
“mas allá de” o “a través de”, lo que alude a un tramado complejo de relaciones
e interacciones, al cual ya filósofos como Edgard Morin denomino Pensamiento Complejo.
Contenido
El pensamiento complejo,
ha encontrado mayor campo de desarrollo en el ámbito social, sus postulados,
pretenden evitar y luchar contra el fraccionamiento humano y de la sociedad y
estimula distintas formas de pensar desde la complejidad y la profunda relación
que tiene la naturaleza, las ideas, el saber y el poder, interactuando entre la
praxis y la teoría por ser una manifestación de “una totalidad que se expresa
como complejidad”, tal como lo expresó Marcos Fidel Barreras (2010) en su libro
Modelos Epistémicos en Investigación y Educación.
Conclusión
El pensamiento complejo, conduce a la comprensión del
todo, sin que exista unidad ni diversidad absoluta, respetando las diferencias
y destacando la convivencia, finalmente la unidad y pluralidad son dos
dimensiones que requieren un perfecto equilibrio “Unidad en la Diversidad” y
“Diversidad en la Unidad. Para Morin, lo más importante de la cibernética y la teoría
de sistemas, es aportar los elementos para concebir la organización,
incluso afirma que dicha teoría de sistema es la raíz de la comprensión de la
complejidad, afirmación compartida por Johasen (1994) al expresar que la
complejidad tiene que ver con los niveles de organización del sistema, “al ir
pasando de subsistemas a sistemas y a suprasistemas, se va pasando de estados
de organización relativamente simples a otros cada vez más avanzados y
complejos”, según Boulding (en Johasen, 1994) es posible jerarquizar los
sistemas desde los más simples, como las estructuras estáticas, hasta los más
complejos, como los seres humanos y los sistemas sociales incluso llegando al
sistema ecológico como aquel que engloba todos los demás, tal como pudo
observarse en los niveles propuestos por Bronfenbrenner sobre la base de las
múltiples y complejas relaciones e interacciones del comportamiento social, que
requieren para su comprensión un enfoque desde la complejidad a través de
métodos o técnicas tales como las redes neuronales artificiales y los modelos
causales recursivos entre otras a considerar.
Finalmente, este sistema complejo propuesto por
Morin, comprendido como una unidad global que incluye y percibe propiedades que
no pueden ser explicadas a partir de sus componentes, permiten abrazar un saber
totalizador, integral y
por ende Transdisciplinar.
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