BREVE
ANÁLISIS DE LA PLANEACIÓN (ESTRATÉGICA) PROSPECTIVA.
Abog.
Esp. Julio César Mancheño Cañas. Doctorante de la Universidad Nacional
Experimental de la Fuerza Armada (UNEFA) núcleo Caracas. Correo electrónico: juliocesarmancheno@gmail.com
Partimos
de esta afirmación: “la prospectiva
representa la mejor opción metodológica disponible hasta ahora, para estudiar y
trabajar el futuro” expresa Miklas y
Tello, 2007[1],
sustentado correcta y razonadamente en su libro.
No
sólo es factible conocer inteligentemente el futuro, acercarnos, sino que
podemos concebirlo alternativamente, seleccionando un conjunto de futuros,
construyéndolo estratégicamente.
En
prospectiva se ven conjugados sabiamente actitudes e instrumentos de alta
creatividad, en esencia, con una mezcla de subjetividad (elección) bajo
técnicas y posiciones provenientes de líneas o ciencias duras, que buscan entre
sí la objetividad de futuros.
Este
proceso prospectivo, opera bajo posiciones eminentemente gnósticas, racionales,
consensuales y constructivas; es decir, asume la capacidad de conocer el objeto
de estudio, se impone el requisito de razonarlo y demandar toda la flexibilidad
posible, para alcanzar el consenso necesario, exigiendo actitudes proactivas
para la construcción de futuros realistas.
La
prospectiva implica una visión holística, el todo por encima de las partes; una
visión teleológica, de largo plazo, sobre el mediano y corto plazo; y por
último, una visión trascendental, generadora y gestora de cambios estratégicos
en búsqueda de metas o futuribles.
Existen
varios métodos o enfoques que representan los estudios del futuro, comenzando
por las proyecciones como datos o eventos del pasado y presente, llevándolos al
futuro, mediante métodos matemáticos, estadísticos y cualitativos. No podemos
dejar de lado, las predicciones y previsiones, como enfoque futuro, el primero
como enunciado, y el segundo, como adelanto posible del futuro, basado en los
pronósticos o juicios razonados, que dan idea prospectiva de futuro,
anticipadamente, sin rechazo al estudio del presente y su entorno, que sin duda
es complejo, heterogéneo y sólido con resistencia al cambio, en un contexto de
crisis o sobrevivencia y para todos los casos.
La
ruptura de paradigmas es lo que busca la prospectiva, nuevos horizontes, mediante
las interpretaciones del pasado, las lecturas del presente y las posibilidades
de futuro, menos inciertos; son los elementos objetivo de planear en
prospectiva, mediante las técnicas disponibles de diseño, evaluación y
concreción de futuro alternativos.
El
libro de estos brillantes investigadores, Tomás Miklos y María Elena Tello
(2007), nos enseña, una serie de elementos prospectivos y argumentaciones que
nos permiten un estudio futuro (y de futuribles) general, de interesantes
resultados, bajo las distintas técnicas de avance en la formulación de
escenarios o constructos futuribles, y para ello, nos da una serie de casos de
estudio futuros, con objetivos y dirección, bajo un esquema de mayor o menor
trascendencia, en tiempos de crisis, con fines epistemológicos o de ejercicio.
Concluimos
con una predicción divina, bíblica: Proverbios
22.3 “El prudente ve el peligro y lo evita; el imprudente sigue adelante y
sufre el daño”. ¿Prospectiva o el alcance de Dios en la tierra? con todo
respeto.
[1] Miklos,
T. y Ma. Elena Tello. (2007). Planeación Prospectiva. Una estrategia para el
diseño del futuro. Editorial Limusa, México, D.F. Pp. 10.
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